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Juan Antonio Cebrián, el primer héroe contemporáneo

El mítico locutor de radio tuvo un tocayo en la Historia, otro Juan Antonio Cebrián, que brilló con heroísmo el 2 de mayo de 1808 para quedar luego en el olvido… Hasta hoy.

 

Juan Antonio Cebrián: Héroe de héroes

Creo que todos los oyentes y lectores del periodista Juan Antonio Cebrián coincidirán conmigo en que uno de sus grandes méritos fue recuperar las vidas de tantos y tantos héroes sobre los que se cernía el olvido. Lo que quizá no sea tan conocido es que uno de esos héroes tuvo mucho que ver con nuestro añorado locutor. Me refiero a un granadero de la marina que demostró su valor el 2 de mayo de 1808. ¿Su nombre? Juan Antonio Cebrián.

En este artículo hacemos un análisis sobre esta curiosa… ¿coincidencia?

 

¿Y si en la Historia han existido varios Juan Antonio Cebrián?

Es curioso que en la historia se repitan nombres, no siempre usuales, pero más sorprendente aún resulta que ambos nombres compartan algún rasgo en común. Y en este caso es, sin duda, el heroísmo. Si el Juan Antonio Cebrián periodista ensalzó a numerosos prohombres del pasado, el Juan Antonio Cebrián militar fue uno de los primeros héroes de la Edad Contemporánea.

De aquella mítica jornada del 2 de mayo de 1808 tenemos infinidad de datos. Por ejemplo, gracias al Kalendario Manual y Guia de Forasteros en Madrid para el año 1808  sabemos que el sol salió a las 5 horas y 2 minutos, que ese día se enviaba el correo a Baleares y llegaba el de Toledo y Andalucía, que como era lunes el Real Gabinete de Historia estaba abierto al público, además gracias otras publicaciones como el Diario de Madrid conocemos incluso de la programación teatral para aquel día.

A la documentación se suma el testimonio de testigos directos de los hechos

Por si fuera poco, contamos con varios diarios de personas que vivían por entonces en Madrid, como el actor Rafael Pérez y el alférez de marina Manuel Esquivel y Castañeda cuyos recuerdos completan al detalle los acontecimientos de ese día, añadiendo información a los meses previos en los que se fraguó todo.
Rafael Pérez narra los hechos desde el Motín de Aranjuez (marzo de 1808) pero Manuel Esquivel se remonta hasta 1807 ofreciendo detalles que concuerdan milimétricamente en unos y otros documentos.

También disponemos de testimonios del bando francés como Las memorias del general Barón de Marbot  cuyo autor, Jean-Baptiste Antoine Marcelin Marbot, incide, por ejemplo, en la crueldad de las represalias napoleónicas y la importancia de la lucha en la Puerta del Sol, donde los franceses lamentaron la pérdida de uno de sus grandes hombres, el mameluco Mustapha (considerado entonces un héroe de Austerlitz).

La hazaña de Cebrián se gestó en la Puerta del Sol de Madrid

puerta del sol por tomas lopez

Allí, a la Puerta del Sol, nos vamos a dirigir en busca de nuestro protagonista. Pero para saber quién fue y qué hacía allí Juan Antonio Cebrián, hemos de remontarnos unos años atrás.

Según la poca documentación que se conserva (Hospital General, Registro Militar de entradas 1808 folio 170), Juan Antonio Cebrián Ruiz, debió nacer en torno a 1778 en Murcia. Es posible incluso que proviniese de una familia de militares, pues tan solo un año después de su nacimiento el Mercurio de España (Tomo II) expone:

Accediendo el rey a las instancias de varias ciudades del reyno de Valencia se ha servido crear en él seis regimientos de milicias provinciales, bajo el mismo pie que los de Castilla y Andalucía, con la denominación de Valencia, Alicante y Orihuela, Castellón de la Plana, San Felipe, Alcira  y Segorbe
En el de San Felipe (Játiva), Coronel el baylio Frey don Nicolás Texedor; Teniente Coronel d. Joseph Antonio Cebrián judici de Achart. D. José Morant y Cebrián, capitán de cazadores (…)

El misterio de Juan Antonio Cebrián

Poco más se sabe de su infancia y juventud, pero a finales de 1807 debió llegar a Madrid como parte de los 174 granaderos que Manuel Godoy había establecido en la capital como guardiamarina en el consejo del Almirantazgo (recordemos que ese año Godoy se había proclamado almirante).
La sede de dicho consejo estaba en la Puerta del Sol, concretamente donde hoy se asienta la sede de la Comunidad de Madrid. Un enclave en el que también tenía sede el gobierno militar a cuya guardia fue destinado el ya citado Manuel Esquivel, que providencialmente estaba allí siendo testigo y cronista de todo el conflicto.

Todos los expertos coinciden en situar el inicio del 2 de mayo, a las 8 de la mañana junto a la puerta del Príncipe que da acceso al Palacio Real por la actual Calle Bailen, desde allí la violencia se extendió a otros puntos de la ciudad incluida la Puerta del Sol. Este centro neurálgico fue determinante, antes incluso que en el cuartel de Monteleón.

Los disturbios de las puertas de Palacio fueron protagonizados por la plebe, con ejemplos como el cerrajero José Blas Molina. Sin embargo, en la Puerta del Sol el conflicto fue diferente, según el propio Esquivel los marinos sí eran conscientes de trascendencia de los hechos. No en vano, desde el motín de Aranjuez (con la caída en desgracia de Godoy) hubieron de tomar decisiones propias en las que demostraron una gran conciencia.

El caso más evidente fue cuando precintaron la casa de Godoy argumentando que era deseo del rey, siendo en realidad una sagaz maniobra para proteger el tesoro artístico del primer ministro.

Manuel Esquivel menciona en sus memorias el protagonismo de aquellos primeros guardiamarinas que lucharon contra los franceses en la Puerta del Sol. Al mando de estos marinos estaba el comandante Guillermo Scotti y de nuevo demostraron un gran acierto al no matar franceses si no detenerlos en los calabozos de los que disponían en la Puerta del Sol. La encarnizada lucha en la Puerta del Sol quedó para siempre en la memoria de españoles y franceses, allí se encontraba Juan Antonio Cebrián.

Antes incluso que en el cuartel de Monteleón, en la Puerta del Sol  combatieron militares españoles contra franceses

Rápidamente la situación se fue recrudeciendo para aquellos guardiamarinas al no tener munición con la que hacer frente a una situación cada vez más violenta. Según su diario, Esquivel decidió marchar al cuartel que las tropas tenían en el ahora desaparecido Palacio del Retiro, coincidiendo en su galopar con la caballería mameluca que subía por la Calle Alcalá. Posteriormente y sin poder proveer de munición a los marinos de la Puerta del Sol se encontró con el también guardiamarina Juan Van Halen Sartí y el alférez José de Hezeta Zenea mediante los cuales trasladó la lucha al cuartel de Monteleón, cuya pertinaz resistencia eclipsó el papel de esos primeros militares que lucharon sin munición en la Puerta del Sol.

Cebrian mamelucos
En el mítico cuadro de Goya aparece un soldado tendido en el suelo. Hay quién ha querido ver ciertas similitudes entre sus ropas y el uniforme de los guardiamarinas de Godoy. De ser así ¿Pintó Goya a Juan Antonio Cebrián?

Afortunadamente un siglo después de los hechos, en 1908, especialistas como el periodista e historiador Juan Pérez de Guzmán y Gallo indagaron en archivos y registros madrileños en busca de quiénes fueron las primeras víctimas de aquella dramática jornada del 2 de Mayo

En el registro del Hospital General (actual museo Reina Sofia) quedaron constancia del ingreso de varios granaderos heridos:

  • Esteban Casales Riera de 38 años, natural de Manresa
  • Antonio Luque Rodríguez de 24 años de edad, natural de Antequera
  • Antonio Duran de 19 años, natural de Valencia
  • Juan Van Halen y Sartí de 20 años, natural de San Fernando (Cádiz)
  • Juan Antonio Cebrián Ruiz de 30 años, natural de Murcia
  • https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/2/26/Ospedale_Maggiore%28Andrea_Calamech%29_3.jpg

Vista del Hospital General en 1829, allí permanecería convaleciente Juan Antonio Cebrián tras la jornada del 2 de mayo:

La misteriosa desaparición de Juan Antonio Cebrián

De estos héroes sabemos que sólo murieron Antonio Luque y  Esteban Casales (los días 11 y 21 de mayo respectivamente). Del resto, como Juan Van Halen, sabemos que continuaron con éxito sus carreras militares. Entonces ¿Qué pasó con Juan Antonio Cebrián? ¿Sobrevivió? ¿Luchó en otros momentos de la historia?
Tan solo sabemos que el 8 de mayo Murat pasó revista a las tropas ordenando que aquel destacamento de guardiamarinas de Godoy regresase a Cartagena, como efectivamente hicieron el día 17 de mayo.

Si marchó o no con ellos Juan Antonio Cebrián me es desconocido. Tan solo habría un lugar en el que poder indagar, el Archivo General de la Marina,  sin embargo tal como me informaron hace escasos días, allí no existe documentación al respecto. Quizá no haya ningún hilo más del que tirar. Lo único cierto es que en aquella mítica jornada del 2 de mayo de 1808 hubo un héroe llamado Juan Antonio Cebrián que consciente de la trascendencia de sus actos no dudó en participar de aquella lucha sin apenas armas con las que hacer frente al enemigo.

Sirvan pues estas líneas como humilde homenaje para ambos: para aquel Juan Antonio Cebrián que luchó por la libertad y para el que luchó por el conocimiento.

Miguel Zorita Bayón

 

 

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4 comentarios en “Juan Antonio Cebrián, el primer héroe contemporáneo

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